AÑO XIV. NUMERO 4.450 .
Jueves, 7 de febrero de 2002
CIENCIA / LOS MINISTROS DE SANIDAD DE LOS QUINCE SE REUNEN EN MALAGA
PARA HABLAR DE INVESTIGACION
Expertos de la UE dicen que 'para avanzar' hay que
usar células madre de embriones
Piden que al menos algún país europeo pueda ir «a
la misma velocidad» que EEUU
VICENTE MATEU. Enviado especial
MALAGA. «No somos unos aventureros. Lo que buscamos son soluciones
para pacientes que no tienen solución». Jauma Martorell, investigador
del Clínico de Barcelona, es uno de los 100 expertos de la UE, En
este caso bajo la presidencia sanitaria de Celia Villalobos, se ha traído
a Málaga como no podía ser de otra forma para hablar de trasplantes
y, sobre todo, de las células madre.
Durante dos días debatirán, eso sí, a puerta cerrada,
sobre el futuro de sus investigaciones y los problemas legales que les
impiden avanzar más deprisa; mañana serán los ministros
de Sanidad los que se sienten a la mesa y discutan hasta dónde pueden
pisar el acelerador.
En realidad, el encuentro de Málaga sólo debería
tratar de trasplantes de tejidos y células, o más claramente,
de trasplantes de córneas, tendones, huesos y médula, ya
que la directiva en cuestión no irá más allá.
De momento. Pronto también habrá que contar con las células
madre, a pesar de que el problema ético en el caso de las de origen
embrionario impide apuntar a una legislación europea común,
como explicaba ayer Martorell. Algo que en el caso de los trasplantes no
ocurrirá, ya que se utilizará como base la normativa española,
la más avanzada y la que ha demostrado mayor efectividad.
La Organización Nacional de Trasplantes, que dirige Blanca Miranda,
es el modelo que todos los países quieren copiar.
Las células madre, sean embrionarias o de adulto, están
muy lejos de esta situación idílica. Martorell, que en esta
reunión ha sido el ponente elegido para dirigir el debate sobre
el tema, insistió ayer en que la decisión corresponde a los
políticos, y que ellos, los expertos, sólo están aquí
para informarles de lo que hay y, sobre todo, de lo que está por
venir: «Faltán cinco o 10 años para empezar a ver resultados
prácticos».
Pero no se cuidó de hacer dos advertencias: primero, que «probablemente,
para avanzar serán necesarias las dos líneas de investigación»;
segundo, que, de no hacerlo, «habrá dos velocidades y lo que
no me gustaría es que hubiese la velocidad de EEUU y la velocidad
de Europa. En Europa debería haber países que vayan a la
misma velocidad que EEUU».
Sólo el Reino Unido, y más tímidamente Alemania,
han abierto la mano a los investigadores para usar células embrionarias.«Y
con grandes restricciones», enfatizó Rubén Moreno,
secretario general de Asistencia Sanitaria y experto en el tema: en los
90 participó en los primeros ensayos de terapia génica en
EEUU.
Pero ayer el que hablaba era el político y no disimuló
su posición, a favor de permitir sólo el uso de células
procedentes de adultos, cuyo potencial, dijo, hablando ya como científico,
«será el mismo que el de las de origen embrionario cuando
consigamos descifrar el genoma humano y sepamos dónde exactamente
actuar. Entonces esta discusión quedará como algo tosco,
grosero».
Moreno puso como ejemplo a Bernat Soria sin citarlo directamente y su
polémica investigación sobre la diabetes con células
embrionarias. Según el número dos de Villalobos, en la misma
Universidad donde trabaja Soria «hay también investigadores
con el mismo objetivo, pero que utilizan células inmaduras de intestino
de adulto».Asunto zanjado.
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