Santiago Rego. Santander
13 de junio de 2001
XII Congreso de la Sociedad Española de Transfusión Sanguínea
La biología molecular permitirá el cribrado de todos los
virus
que son transmisibles
Uno de los factores clave para que una transfusión sea segura es
llevar a cabo
una buena selección de los donantes. En esta línea, las técnicas
de biología
molecular han supuesto una buena herramienta para cribar las soluciones
hemáticas y reducir los periodos ventana habituales en virus y bacterias.
De
esta forma se podrán identificar sin grandes complicaciones los
nuevos virus
transmisibles.
Los avances en la biología molecular han puesto a disposición
de los especialistas de
los bancos de sangre las herramientas necesarias para el cribado de virus
conocidos,
y contribuirán en el futuro a la idenficación de nuevos virus
transmisibles. Con todo, el
gran reto consiste en incluir en los cribados sustancias químicas
capaces de destruir
los microorganismos que pueda haber en la sangre, lo que reduciría
los llamados
periodos ventana habituales en virus y bacterias.
Esta es la tesis manejada por Iñigo Romón Alonso, del Banco
de Sangre de Cantabria
y secretario del comité organizador del XII Congreso Nacional de
la Sociedad
Española de Transfusión Sanguínea, que se celebra
en Santander.
Romón se ha referido a los avances en las investigaciones para destruir
de inmediato
los microorganismos que puedan haber entrado desde la propia piel del donante
o que
puedan estar circulando por la sangre. Esas nuevas sustancias químicas,
que ya se
están probando con resultados esperanzadores, actuarían sobre
la sangre y
destruirían todo lo nocivo, por lo que las transfusiones médicas
y quirúrgicas ganarían
en calidad".
Objetivos
El especialista del banco de sangre ha precisado que todo hay que hacerlo
respetando las células de la sangre y su propia conservación
para que no se vea
dañada. "Son métodos con unas sustancias que ya existen,
pero el objetivo está en
aplicarlos logrando que no se dañe la sangre. Se trata de unas sustancias
que se
añaden a la bolsa de recogida, junto al líquido de conservación
de la sangrre. De esta
forma lograremos unas transfusiones sanguíneas más seguras".
Romón, sin embargo, ha subrayado que para que una transfusión
sea segura un factor
esencial es la selección de donantes, que aporta una gran seguridad.
"Los periodos
ventana se han ido reduciendo con el avance tecnológico, pero la
selección de
donantes continúa siendo importante, tal y como se ha hecho con
el caso de los
priones, eliminando a los donantes de riesgo, es decir, a los sujetos que
han vivido en
Reino Unido durante más de un año entre 1980 y 1996. Eliminar
a los donantes de
riesgo es un aspecto importante de la seguridad en la transfusión.
Mejores técnicas
La biología molecular ha permitido desarrollar técnicas diagnósticas
para el cribado de
virus conocidos y que son de especial relevancia en la transfusión,
de manera
especial cuando las técnicas de detección de anticuerpos
no son útiles. "El desarrollo
reciente de técnicas de amplificación de ácidos nucleicos
susceptibles de ser
aplicadas de forma rutinaria posibilitaría la identificación
en el plasma de donantes de
sangre de los virus, lo que acabará con el riesgo de contaminación
de agentes
potencialmente infecciosos".
Eduardo Nunes, de la Asociación Norteamericana de Bancos de Sangre,
ha señalado
que se hace necesario implantar en todos los bancos tecnologías
para la inactivación
de patógenos en el plasma destinado a la transfusión. Nunes
ha añadido que, aunque
el riesgo de transmisión de enfermedades víricas a través
de la transfusión de sangre
ha disminuido por debajo de otros riesgos aceptados por la sociedad, "lo
importante
es poder seguir disminuyendo, al coste que sea necesario, la frecuencia
de
infecciones víricas postransfusionales".
En este sentido, el experto ha asegurado que la seguridad transfusional
y la
hemovigilancia son factores importantes para reducir la morbi-mortalidad
en estos
pacientes. "Por tal motivo son necesarios los sistemas de hemovigilancia".
Progenitores hematopoyéticos
Andrés Insunza, del Banco de Sangre de Cantabria, ha hablado en
el congreso de la
progenitores hematopoyéticos de médula ósea. El experto
ha indicado que
"teóricamente una movilización pobre podría ser debida
a un fallo en los mecanismos
de movilización por causas permanentes o transitorias, manteniendo
la médula ósea
una riqueza adecuada de progenitores, de modo que podría ser una
buena fuente para
obtenerlos. Algunos estudios sugieren esta posbilidad al referir la obtención
de
médulas adecuadas en pacientes con movilizaciones pobres".
Insunza se ha referido a que la recuperación hematopoyética
postrasplante era más
rápida con sangre periférica. "Parece un hecho más
habitual que las movilizaciones
pobres se asocien con médulas óseas también pobres,
de modo que no constituyen
una buena fuente alternativa, máxime cuando en condiciones normales
la cantidad de
progenitores que se puede extraer de sangre periférica es bastante
mayor que la que
se obtiene de médula ósea. Algunos trabajo sugieren que la
obtención de médula
ósea no es una buena solución".
La experiencia del Hospital Marqués de Valdecilla, de Santander,
y del Banco de
Sangre de Cantabria, concuerda más con esa última posibilidad.
"En 12 pacientes
con movilizaciones insuficientes en que extrajimos médula ósea
sin estimulación con
factor de crecimiento, la cantidad de células mononucleadas fue
insuficiente en 9 y la
de CFU-GM en 8 de 11. Por ello, no utilizamos la médula ósea
como alternativa,
aunque sí como complemento a la sangre periférica", ha asegurado
el experto.
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