Jueves 5 Abril 2001
Servicio y calidad en el CRTS
José Luis Marcos Medina
El pasado enero, estando inmerso entre otras, en la tarea de elaboración
de la
memoria de Salud del año 2000, una inesperada noticia viene a generarme
gran
preocupación: las reservas de sangre de nuestros hospitales se agotarían
en
apenas 24 horas.
Los datos indicaban que el 2000 había sido un año bueno.
Málaga ha alcanzado
un índice de donación de sangre de un 39,95 por mil habitantes;
suficiente para
cubrir las necesidades de los hospitales de la provincia en aquellos procesos
cuyos tratamientos, médicos y/o quirúrgicos precisan transfundir
grandes
cantidades de sangre: tratamientos antineoplásicos, transplantes,
unidades de
sangrantes y cirugía fundamentalmente. A lo largo del año
2000 se distribuyeron
un total de 67.172 unidades (concentrado de hematíes, concentrado
de plaquetas
y plasma) desde el Centro Regional de Transfusiones Sanguíneas a
los hospitales
malagueños.
¿Qué había pasado, entonces, para que en apenas unos
días nos encontrásemos
en tan delicada situación?. Dos, principalmente, fueron las causas:
el importante
incremento de la actividad quirúrgica y, sobre todo, el importantísimo
número de
transplantes de órganos realizados durante el mes de enero. Este
mes, enero,
registró un máximo histórico de donaciones de órganos
en toda Andalucía: 28. Y
del total de transplantes realizados en nuestra Comunidad Autónoma
(55), 16 se
realizaron en el Hospital Regional Carlos Haya de Málaga: 13 de
riñón y 3 de
hígado, consumiendo cada una de estas intervenciones quirúrgicas
una media de
40 bolsas de sangre.
Ante esta emergencia, y el SOS lanzado por los medios de comunicación,
la
respuesta rápida y solidaria de los malagueños no se hizo
esperar, conscientes de
que «donar sangre no duele, lo que duele es necesitarla». En
tan solo tres días se
normalizó la situación y se consiguieron los recursos suficientes
para cubrir las
necesidades de los hospitales, así como de posibles nuevos transplantes.
En una labor solidaria y altruista en la que los ciudadanos son protagonistas
de
primera magnitud, los donantes, y los profesionales sanitarios (médicos,
enfermeras, conductores, técnicos, celadores, administrativos,...)
convierten su
quehacer en militancia, se hace realidad aquel principio que dice que 'la
salud es
cosa de todos'. Desde aquí se pueden entender las altas cotas de
solidaridad
alcanzadas en la donación de sangre, tanto en Andalucía,
donde a los 289.947
donantes existentes se han sumado 41.306 más, como en Málaga,
con un censo
superior a los 80.000 donantes y donde se han alcanzado y consolidado las
34,27
donaciones de sangre por cada mil habitantes y año.
Analizando estos datos, resultaría simplista concluir que el éxito
radica en la
voluntariedad y el azar. No. Ni siquiera lo de enero. Detrás está
el Centro Regional
de
Transfusión Sanguínea de Málaga, que en los últimos
años ha consolidado su
estructura, su eficiencia y su enorme grado de impregnación social.
Son los donantes (Hermandad de Donantes de Sangre, Asociación Juvenil
la Gota
Roja, Asociación de Donantes de Sangre de Málaga, etc.) junto
a los
profesionales, quienes han consolidado una estructura (CRTS) capaz de satisfacer
las necesidades, demandas y expectativas de los ciudadanos.
Sólo así pueden entenderse actividades como las campañas
'Málaga, pura
sangre', o 'Donar es vivir', o 'Apuesta por la vida', dirigidas y participadas
por
colectivos sociales e instituciones (Colegios, Universidad, Cofradías,
Instituto
Andaluz de la Juventud, Cruz Roja, ....). Sólo así, desde
el rigor profesional y la
solidaridad permanente se pueden cumplir los objetivos del Contrato Programa
firmado entre el Servicio Andaluz de Salud y el Centro Regional de Transfusión:
conseguir un mínimo estándar de 45.000 donaciones/año;
o mantener, y ampliar
cada año, el Club de Oro de los Donantes de Sangre, un colectivo
cada vez más
numeroso de hombres y mujeres que han llegado (y otros superado con creces)
las 50 donaciones.
La creación de las unidades de donación de aféresis
de plasma y plaquetas; la
puesta en marcha del Banco Sectorial de Tejidos y del Banco de Progenitores
de
Sangre de Cordón Umbilical de Andalucía; o la creación
y puesta en marcha del
laboratorio de histocompatibilidad para tipaje de donantes de progenitores
hematopoyéticos, son algunas de las nuevas actividades que el CRTS
ha
incorporado a su 'línea de producción'. El uso, además,
de nuevas tecnologías de
automatización e informatización de actividades, eleva a
la categoría de excelencia
la prestación del servicio.
La calidad constituye la idea fuerza sobre la cual va a girar el desarrollo
de los
contenidos del Plan de Calidad de la Consejería de Salud. Impulsar
la cultura de
calidad que impregne a toda la organización es un objetivo central
de la Consejería
de Salud. Se desea impulsar el desarrollo de estructuras estables de calidad
en
toda la organización de provisión de servicios, que sirvan
de soporte a las
actividades de mejora continúa y a la consolidación de una
cultura de calidad en
los centros asistenciales. El objetivo final es la calidad al servicio
del ciudadano.
Vuestro compromiso con la calidad puesta al servicio del ciudadano, como
eje y
centro del Sistema Sanitario, y siguiendo las líneas estratégicas
de calidad y
eficiencia marcadas por la Consejería de Salud, os ha hecho merecedores,
también, del reconocimiento y acreditación de entidades científicas
nacionales e
internacionales. Así lo acredita el último diploma concedido
al CRTS el pasado 15
de marzo por Bureau Veritas Quality International, según las exigencias
de las
normas ISO-9002, que asegura la calidad del Centro de Transfusión,
Banco de
Tejidos, Procesamiento de Aféresis, Histocompatibilidad y Suministro
de
Hemoderivados.
La sociedad os lo agradece, vosotros os lo merecéis. Enhorabuena.
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