4 DE NOVIEMBRE DE 2000
SUPLEMENTO SALUD
CARDIOLOGIA
Consiguen los componentes de los vasos
sanguíneos a partir de células madre
PABLO JAUREGUI
El extraordinario potencial médico de las células madre embrionarias
se ha
vuelto a demostrar una vez más. En un estudio que se publica esta
semana en
Nature, un equipo de investigadores japoneses ha logrado cultivar los dos
componentes básicos de los vasos sanguíneos mediante estas
células
pluripotenciales.
Los tejidos vasculares se componen fundamentalmente de dos tipos de
células que se denominan endoteliales y de músculo liso.
En este nuevo
trabajo, Jun Yamashita y sus colaboradores, de la Universidad de Kyoto
(Japón), han conseguido obtener estos dos tipos de células
diferenciadas,
utilizando como materia prima las células madre embrionarias.
Su trabajo constituye un nuevo avance muy significativo en la ingeniería
de
tejidos y, por lo tanto, nos aproxima un poco más a la posibilidad
de que en el
futuro se puedan trasplantar vasos sanguíneos de repuesto a las
personas que
los necesiten.
En una primera fase de experimentación in vitro, los científicos
lograron dirigir
el desarrollo de las células madre embrionarias, de tal manera que
consiguieron fabricar los dos componentes celulares fundamentales de los
vasos sanguíneos.
Generar las células adecuadas
La clave de este éxito fue el cultivo inicial de unas células
precursoras del
sistema vascular denominadas Flk1+. Estas células se fusionaron
con varios
factores de crecimiento, hasta que, eventualmente, se generaron células
endoteliales y de músculo liso. A continuación, en un periodo
que duró entre
tres y cinco días, estas células forjaron estructuras vasculares
similares a los
vasos sanguíneos.
El potencial de la técnica también se demostró in
vivo, en un experimento que
se realizó con embriones de polluelos. Una vez que se habían
obtenido células
Flk1+, éstas se inyectaron en varios embriones para comprobar si
eran
capaces de transformarse en tejidos vasculares.
Los resultados fueron excelentes, ya que tan solo tres días después
de este
trasplante, las células precursoras se habían convertido
en componentes de
los nuevos vasos sanguíneos de los embriones. Según los autores,
es posible
que estas células precursoras sean relativamente plásticas
y puedan servir
para obtener tejidos no sólo del sistema vascular, sino también
de otras partes
del cuerpo.
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