22 DE JULIO DE 2000
SUPLEMENTO SALUD
.
INGENIERÍA DE TEJIDOS
Las células madre de la médula pueden servir para cultivar
células hepáticas
PABLO JÁUREGUI
Un trabajo publicado en Nature demuestra que las células madre hemáticas
son capaces de transformarse en células hepáticas para reparar
tejido dañado.
El objetivo de estudios como éste es cultivar tejido humano con
fines
terapéuticos.
En el futuro, cuando una persona necesite un trasplante de hígado,
los
ingenieros de tejidos quizá puedan fabricarle un órgano bioartificial
con sus
propias células. De momento, un equipo de investigadores británicos
ya ha
dado un paso crucial en esta dirección, al demostrar que las células
madre de
la médula pueden cambiar de identidad y transformarse en células
hepáticas.
Este descubrimiento sugiere que dentro de unos años, quizá
exista la
posibilidad de generar tejido de hígado en el laboratorio, mediante
el cultivo de
células madre adultas.
Antecedentes
A finales de 1998, las células madre se hicieron célebres
por todo el planeta,
cuando los medios de comunicación anunciaron que unos científicos
estadounidenses las habían cultivado con éxito, obteniendo
hueso, músculo,
piel y otros tejidos. Desde ese momento, la posibilidad de crear toda clase
de
recambios humanos se puso al alcance de la ciencia. Sin embargo, a pesar
del enorme potencial terapéutico de este logro, aquella noticia
también generó
una polémica considerable, ya que las células se habían
extraído de
embriones humanos.
Afortunadamente, las células madre no sólo son los componentes
básicos de
los embriones. También pueden encontrarse en los organismos adultos,
donde
regeneran los tejidos del cuerpo constantemente, sobre todo en algunas
zonas
que necesitan una renovación continua, como la piel, el sistema
sanguíneo y
el cerebro. Hasta hace poco, se creía que las células madre
adultas ya
estaban demasiado especializadas y que, por lo tanto, no podrían
servir para
cultivar diferentes tipos de tejidos.
Sin embargo, cada vez se acumulan más pruebas que demuestran que
estas
células también pueden considerarse comodines biológicos,
ya que siguen
manteniendo un gran potencial de diferenciación.
A principios de 1999, el investigador italiano Angelo Vescovi y sus
colaboradores descubrieron en animales que las células madre adultas
podían
cambiar de identidad. En un experimento con ratones, estos científicos
comprobaron que las células madre adultas del cerebro, al inyectarse
en la
médula, podían transformarse en células madre hemáticas.
El pasado mes de junio, otro equipo de investigadores suecos demostró
que,
de hecho, las células madre adultas son totalmente camaleónicas.
En una
serie de experimentos con ratones y polluelos, se observó que estas
células
eran capaces de reprogramarse y generar toda clase de tejidos, dependiendo
del entorno específico en el que se encontraban.
Ahora, en el nuevo trabajo que se ha publicado esta semana en Nature, el
doctor Malcolm Alison y sus colaboradores del Imperial College de Londres
(Reino Unido) han observado en humanos la impresionante plasticidad de
las
células madre adultas. Por primera vez, estos científicos
han comprobado que
las células madre de la médula son capaces de transformarse
en células de
hígado. Al examinar a varios enfermos hepáticos, los investigadores
observaron que —de forma natural— algunas células madre de la médula
habían emigrado al hígado, donde cambiaron de identidad y
empezaron a
regenerar el tejido de este órgano.
Todos los pacientes eran hombres que habían recibido un trasplante
de hígado
de mujeres donantes. En todos estos enfermos, se encontraron algunas
células madre de la médula (hemáticas) que se habían
transformado en
células de hígado (hepáticas). Era evidente que este
proceso se había
producido, ya que las células en cuestión tenían el
cromosoma Y (masculino),
a pesar de que los hígados trasplantados fueron donados por mujeres.
Por lo
tanto, estas células se habían trasladado al hígado,
y los científicos
comprobaron que todas procedían de la médula.
En el laboratorio
El número de células que se transformaba de esta manera no
era muy alto
(entre el 0,5% y 2% en las muestras de tejido analizadas) por lo tanto,
aunque
el análisis demostró que las células madre adultas
de la médula tienen la
capacidad de transformarse, el desafío de los científicos
era encontrar alguna
manera de estimular esta transformación artificialmente, en las
condiciones de
un laboratorio. De esta manera, las células madre de la médula
se convertirían
en la materia prima con la que podría generarse tejido de hígado
para
trasplantes.
«Nuestros resultados deben contribuir al desarrollo de tejidos humanos
que
puedan usarse con fines terapéuticos», aseguran los científicos
en sus
conclusiones. Si sus expectativas se cumplen, la escasez de órganos
para
trasplantes dejará de ser un problema en el futuro. Además,
como los tejidos
bioartificiales se generarían con células extraídas
del organismo del propio
paciente, jamás se producirían rechazos inmunológicos
contra estos
implantes. |