Miércoles, 28/4/99
La Comisión se desdoblará en dos órganos, que podrían
acabar en Farmacia Sanidad busca nueva ubicación para gestionar
la hemoterapia.
El sector sanitario no sólo vive pendiente del ritmo y alcance
de la reforma que anunció el PP cuando llegó al Gobierno.
Hay otras materias que, sin ser susceptibles de una transformación
tan profunda como la que se avecina para la gestión de los hospitales,
sí han comenzado a apuntar previsiones de cambios para adecuarse
a los retos del siglo XXI. Una de ellas es la hemoterapia.
La última reunión de la comisión nacional de hemoterapia
puede haber sido una de las últimas celebradas bajo esta estructura.
Según ha explicado a DM Juan José Francisco Polledo, director
general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, se han sentado
las bases para desdoblar este órgano en dos, uno de carácter
científico y otro para los asuntos administrativo-políticos.
La propuesta de Sanidad, que deberá ser estudiada ahora por las
autonomías y sociedades científicas, está inscrita
en un documento de trabajo que expone las líneas maestras de lo
que debería ser un sistema estatal para la seguridad transfusional:
"Pretendemos fomentar la discusión, no ofrecer un modelo ya cerrado.
Confíamos en que haya muchas aportaciones al documento, que
es muy general y abierto y que necesariamente habrá de ser enriquecido".
'Paragüas' jurídico
Francisco Polledo cree que la tarea prioritaria es definir la estructura
jurídica del órgano que gestiona la hemoterapia: "Debemos
empezar por los cimientos diseñando un modelo
organizativo que responda a las necesidades actuales. Hay que acabar
con las ambigüedades y asumir que para decisiones estrictamente científicas
necesitamos un órgano específico, y lo mismo para las administrativo-políticas".
Una vez amarrada esta nueva estructura, cada órgano comenzará
a trabajar en aspectos más específicos partiendo de las recomendaciones
del Consejo de Europa en cuanto a
seguridad y autoabastecimiento: "Será el momento de seguir avanzando
en el diseño de un sistema de hemovigilancia, en la informatización,
en la apuesta por el desarrollo de los bancos regionales y otras estrategias
que más o menos ya están perfiladas".
El origen del cambio reside en la evolución experimentada por
la hemoterapia en las últimas décadas: "Antes había
menos discusión sobre la seguridad transfusional y ahora es lo
contrario, hay novedades casi semanales. En cierta medida, ha debido
influir los casos de contaminación como el que se dio en Francia.
Los países han reaccionado y asistimos a una dinámica diferente
ante la que hay que estar preparado para dar respuestas".
Similitudes
La transformación ideada para la comisión nacional de
hemoterapia va muy en la línea de la que se ha llevado a cabo en
la Dirección General de Farmacia, que ha quedado como
órgano puramente administrativo-político tras la creación
de la Agencia del Medicamento, que ha asumido las competencias científicas.
Aunque matiza que es sólo una propuesta que deberá ser
estudiada, Francisco Polledo estima que la hemoterapia debería encontrar
una nueva ubicación en el organigrama
ministerial: "Que nadie malinterprete lo que pienso. No es que Salud
Pública quiera deshacerse de competencias sino que debemos averiguar
si son las adecuadas. Yo creo que los productos sanguíneos se asemejan
cada día más a los medicamentos, por lo que quizá
su gestión podría asumirla la propia Agencia del Medicamento".
Ya hay un precedente: la agencia francesa se ocupa de la hemoterapia.
"Debemos meditar bien la decisión. Quizá el nuevo órgano
científico podría quedar inscrito en la agencia, y el administrativo
que siguiera en Salud Pública o que dependiera del Consejo Interterritorial".
La nueva estructura de la comisión nacional de hemoterapia debe
ser refrendada por las
autonomías y podría ser operativa el próximo otoño.
Ismael Sánchez
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